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Espejos para el salón: cómo elegirlos y dónde colocarlos

Un espejo bien elegido cambia por completo un salón: multiplica la luz, amplía visualmente el espacio y se convierte en una pieza decorativa tan importante como el sofá o la lámpara. La clave está en el lugar, el tamaño y el estilo.

En cifras

Proporciones que funcionan

⅔

Del ancho del sofá o del aparador

20–30 cm

Por encima del respaldo o del mueble

150–160 cm

Centro del espejo en una pared libre

1

Pieza protagonista por pared

Infografía: dónde colocar el espejo del salón
Las tres ubicaciones que mejor funcionan en el salón.
Dónde colocar el espejo del salón

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Dónde colocar el espejo del salón

El mejor lugar es una pared perpendicular o enfrentada a una ventana: así el espejo recoge la luz natural y la reparte por la estancia. Sobre el sofá, sobre un aparador o sobre la chimenea son las ubicaciones más habituales, porque el mueble sirve de base y da equilibrio al conjunto.

Evita que refleje directamente la televisión o una zona poco cuidada: el espejo duplica todo lo que tiene delante.

Qué tamaño elegir

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Qué tamaño elegir

Sobre el sofá o el aparador, el espejo debería ocupar entre la mitad y dos tercios de su ancho, centrado, con el borde inferior a unos 20–30 cm del respaldo o del mueble.

En una pared libre, un espejo grande —redondo de 90–120 cm o vertical alto— actúa como punto focal. Si el salón es pequeño, un solo espejo grande funciona mejor que varios pequeños.

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Estilos que triunfan en el salón

Redondo con marco dorado

Redondo con marco dorado

Elegante y atemporal. Encaja en salones clásicos, contemporáneos y de inspiración art déco.

Irregular

Irregular

Formas orgánicas para un salón actual, con un toque artístico.

Rectangular grande

Rectangular grande

Apoyado en el suelo o colgado, amplía el espacio y aporta un aire sofisticado.

Con marco negro

Con marco negro

Contraste y carácter para salones industriales, nórdicos o minimalistas.

Espejos y cuadros: cómo combinarlos

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Espejos y cuadros: cómo combinarlos

Un espejo y un cuadro pueden convivir en el mismo salón si cada uno tiene su pared o si se integran en una composición equilibrada. Una buena fórmula: el espejo como pieza principal y un cuadro para el salón en la pared contigua, con colores que dialoguen con el marco.

Si montas una composición mixta, alinea los bordes inferiores o los centros y deja unos 5–8 cm entre piezas.

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Preguntas frecuentes

¿Dónde queda mejor un espejo en el salón?

En una pared que reciba luz de una ventana, sobre el sofá, el aparador o la chimenea. Evita que refleje la televisión o zonas desordenadas.

¿Qué tamaño de espejo poner encima del sofá?

Entre la mitad y dos tercios del ancho del sofá, centrado y con el borde inferior a unos 20–30 cm del respaldo.

¿Un espejo hace el salón más grande?

Sí. Al reflejar la luz y el propio espacio, crea sensación de profundidad, sobre todo si es grande y está frente o junto a una ventana.

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